Cada día me levanto de la cama pensando en cuál será la ruta que haré. Miro el cielo a ver si está despejado o tiene cara de llover, luego abro mi cajón y saco un uniforme, voy a la cocina y preparo mi desayuno y es mientras desayuno cuando decido la ruta de entrenamiento que tomaré.
El 25 de Diciembre a pesar de las fiestas, el alcohol y el ruido me levanto a entrenar como cualquier otro día y me dirijo a hacer repeticiones en Patios, una subida muy común en mi ciudad (Bogotá) y mientras tanto pienso en cuales serán las rutas que emprenderé en esta larga semana. Recuerdo que Esteban Chaves está en la ciudad entrenando para tener un gran año 2017, además hay otros grandes ciclistas que entrenan en las cercanías de la ciudad como Egan que entrena en Zipa así que decido que el lunes 26 de Diciembre daría una vuelta a la sabana terminando en Zipa con la esperanza de encontrarme a algún gran ciclista en el camino. Efectivamente he visto pasar a Esteban Chaves en compañía de otro ciclista con un gran ritmo que no podría seguir en mi antigua pero fiel bicicleta todo terreno y además en sentido contrario al que yo iba.
Llega el día martes y decido que iré a al Alto del Águila ubicado en Zipa, esta vez en mi bicicleta de ruta pero infortunadamente me pincho en tres ocasiones y es cuando estoy arreglando la bicicleta por tercera ocasión que veo a Egan pasar a un gran ritmo y yo sin poder ir a rueda. Pero el que persevera alcanza dice mi padre así que el miércoles decido volver al alto del Águila pero esta vez con corazas y neumáticos nuevos lo cual funcionó aunque se me rompió la guaya del freno trasero y tuve que sortear la bajada con un el freno delantero, sumado a esto solo vi un par de ciclistas en el camino.
!Ya huele a fin de año! es jueves y me suena ir a San Francisco, un pueblo vía la Vega, una ruta que Esteban Chaves normalmente utiliza, ya con corazas, neumáticos y freno restaurado, logro entrenar de gran manera y sin percances teniendo muchas mini carreras en el camino con otros ciclistas que se ven por la ruta, además de esto logro completar el RAPHA #FESTIVE500.
Llega el día Viernes y emprendo una vuelta para recuperar mis piernas de tanto trabajo que les dí esta semana así que opto por ir a conocer San Jorge, una subida en Zipa que promete un hermoso paisaje y un aire muy limpio para respirar. Voy a 30km/h disfrutando de la ruta cuando de repente me adelantan tres ciclistas, uno de ellos parece ser Egan, con lo cual me decido a ir por ellos que van a casi 50km/h. Por fin he logrado ir a rueda y aunque el entrenamiento era de recuperación debo esforzarme mucho más. Por coincidencias de la vida Egan empieza a subir San Jorge, la misma subida que yo tenía planificada, pero es allí cuando las piernas me pesan y empiezo a alejarme de estos ciclistas que van a un ritmo muy fuerte. Logro completar la subida justo cuando Egan empezaba a bajar quien se despide de forma disimulada pero cordial. Aunque esperaba soportar más tiempo ese ritmo quedo FELIZ porque después de tanto esfuerzo me doy cuenta que valió la pena completar la subida y que esto es un paso más para seguir mejorando y superándome.





