UNA VISIÓN GENERAL DE LOS PROCESOS DE GESTIÓN AUTÓNOMOS DE LAS POBLACIONES INDÍGENAS AMAZÓNICAS.
Oscar Andrés Vargas Urbano
Administración de empresas
Introducción
La organización puede entenderse como un sistema estructurado que interviene directamente con el mundo social, entendiéndolo como el mundo de la naturaleza, permitiendo que se muestre la estructura social como algo tangible relacionado con la forma, siendo capaz de ser gestionado. (Uricoechea, 2002). Por lo tanto “Hablar de organización social [...]” es “ [...] una manera de reivindicar que la vida social está estructurada, ordenada, [y] sujeta a leyes” (Uricoechea, 2002, p. 23) que se rigen en cualquier parte del mundo. La Amazonía, el cual es el ‘territorio’ que trataremos en este texto, no es la excepción, tanto para la aplicación de leyes como para la incursión de las organizaciones en este territorio de las cuales hacen parte sus pobladores.
Las poblaciones amazónicas poseen sus propias organizaciones, informales en algunos casos, con sistemas de gestión autónomos que controlan su forma de vida, sin embargo se han visto fuertemente influenciadas por las costumbres y prácticas occidentales desde épocas de la colonia (aprox. en el siglo XVII y XVIII) en distintos aspectos, como por ejemplo su cultura, su educación, sus creencias y hasta sus métodos de supervivencia. Una muestra de esto fue el proceso de delimitación urbana que generó nuevos métodos para la ocupación de tierras con el fin de tener un control sobre las poblaciones indígenas por parte de los colonos. (Riaño, 2002)
Crecimiento paralelo entre la cultura indígena y la cultura occidental.
Con el paso del tiempo, hemos visto cómo las culturas occidentales han logrado permear de sus costumbres a las culturas indígenas mediante su población en tierras amazónicas, impulsadas por el ‘crecimiento’ económico, sin tener en cuenta las prácticas comunes realizadas por los nativos. Entre estas capacidades de los nativos, cabe destacar su gran capacidad para trasladarse y modificar sus sistemas de producción de forma similar a la cual la naturaleza se distribuye en terrenos de escasos nutrientes “[...] para evitar competir por los mismos [...]” (Pineda, 2013, p. 26).
Una clara muestra de dicha capacidad de las poblaciones indígenas es su constante migración a tierras altas en épocas de inundación y sus procesos de agricultura cambiantes en las varzeas (Riaño, 2002). Esto evidencia la existencia de un proceso de gestión definido dentro de estas comunidades que controla aspectos como el tiempo, el terreno, la división del trabajo, la delegación de responsabilidades, el establecimiento de jerarquías y su ordenamiento territorial para vivienda entre otros, convirtiendo dichas comunidades en organizaciones bien estructuradas (Ibid). Sin embargo, con el paso del tiempo se ha originado un proceso de sedentarismo por distintas influencias externas a estas comunidades, lo cual puede verse como algo negativo en términos de la conservación de la tradicionalidad. No obstante, existen costumbres impuestas por culturas occidentales que fueron adoptadas por las poblaciones amazónicas de forma positiva, por ejemplo en cuanto a sus asentamientos tienen un ordenamiento territorial definido, “La presencia de la cancha de fútbol y/o canchas múltiples reviste importancia significativa en cada asentamiento, existe en todos ellos y es un elemento organizador del espacio urbano, pues junto a estas también se ubican viviendas.(Riaño, 2002, p. 13), así mismo con infraestructuras del estado como el puesto de salud, el hogar infantil y la escuela (Ibid).
Por otra parte, el sistema educativo es otro elemento existente del proceso de gestión autónomo de dichas comunidades, que aunque es ineficiente, demuestra la disposición y el interés por dirigir y controlar el servicio educativo. Dicho servicio “[...] se presta a través de tres instancias, [...] básicamente [por] los internados indígenas y los municipios de Leticia y Puerto Nariño que aportan con recursos propios.” (Ibid: p. 27).
Es preciso resaltar que esta situación de ineficacia se presenta por la completa desprotección estatal, por lo cual se vuelve una situación bastante compleja, ya que se maneja un control precario de la planta docente y del programa que se debe impartir en los niños que reciben el servicio educativo (Ibid).
No obstante, estas comunidades dentro de su propio sistema educativo tradicional, impartido por los ancianos sabedores, poseen un amplio conocimiento cultural que no se debe omitir ni ignorar. “Los indígenas amazónicos representan la mayor diversidad cultural y lingüística del país, con 62 de los 102 pueblos que hay en Colombia según la ONIC y con más de 17 estirpes lingüísticas.” (CONPES amazónico, 2013, p. 52).
Conclusión
Para que las poblaciones indígenas amazónicas logren subsistir simultáneamente con el crecimiento económico, es necesario tener un sistema retroactivo de información entre dichas poblaciones y los occidentales que permita aprender sobre sus culturas y sus valiosos conocimientos. Esto con el fin de ser capaces de generar procesos de gestión para estas organizaciones nativas que no arremetan contra sus modelos de gestión tradicionalistas. Una forma de hacerlo, es creando una relación fraternal entre las culturas occidentales y la naturaleza, para lograr entender el estilo de vida que llevan las poblaciones indígenas amazónicas y, de esta forma, tomar conciencia sobre todas las decisiones que se toman sobre las tierras que por antigüedad les pertenecen, y que se están manejando de manera inconsciente sin tener en cuenta las consecuencias humanas ni las consecuencias ambientales.
Por lo tanto es posible plantear un modelo eficiente de crecimiento paralelo entre las organizaciones de las poblaciones indígenas amazónicas y las organizaciones de las poblaciones occidentales, siempre y cuando se efectúe un proceso de revisión de las decisiones políticas y administrativas en consenso con las poblaciones nativas.
Bibliografía
Uricoechea, Fernando. División del trabajo y organización social: una perspectiva sociológica. Norma, Bogotá. ISBN 9580464774, 2002.
Pineda, Roberto. En el país del río de la mar dulce. Un ensayo de historia colonial (1540 - 1830). En Colección Bolsilibros, Volumen LXIII, Bogotá, 2013.
Riaño, Elizabeth. Los asentamientos Ticuna de hoy en la ribera del río Amazonas colombiano. Perspectiva geográfica, Bogotá, 2002.
Universidad Nacional de Colombia Sede Amazonia. Hacia un CONPES INDÍGENA amazónico. Construyendo una política pública integral para los pueblos indígenas de la Amazonia colombiana. Volumen 1, Leticia, Amazonas, Colombia, 2013.
Arocha, Jaime. Pensamiento afrochocoano en vía de extinción. En Revista Colombiana de Psicología, Colombia, 1997.
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